La web de tu centro, para quien lleva un mes mirándote el Instagram
En estética la clienta no decide en la primera visita: te sigue, compara, mira resultados y un día se lanza. La web es donde termina de decidirse, y donde pide cita sin tener que llamar.
Nadie llama por teléfono para preguntar por unas cejas
Es el dato que más cambia el diseño de estas webs. Quien está valorando una micropigmentación no quiere que le cojan el teléfono: quiere mirar tranquila, sin que nadie le venda nada, y escribir cuando esté decidida. Un número de teléfono grande en la portada no le sirve de nada.
Lo que sí necesita, por este orden:
- Ver resultados de trabajos parecidos al suyo, no de la modelo del banco de imágenes.
- Saber qué le van a hacer, cuánto dura, si duele y cuántas sesiones son.
- Una idea del precio, aunque sea un rango.
- Escribir por WhatsApp desde el móvil, en dos toques, a cualquier hora.
Enseña el resultado cicatrizado, no el recién hecho
Es el detalle que separa una web de estética que convierte de una que solo es bonita. La foto recién terminada, con el trazo saturado, es la que todo el mundo publica y es justo la que asusta: la clienta ha visto esas fotos en Instagram y las asocia a cejas exageradas.
Enseñar el antes, el recién hecho y el cicatrizado a las cuatro semanas hace dos cosas a la vez: demuestra que sabes cómo evoluciona tu propio trabajo y desactiva el miedo que la estaba frenando. También te ahorra las conversaciones de «esto no es lo que yo pedí» a los tres días, porque el proceso estaba explicado antes de reservar.
Instagram enseña, la web cierra
Casi todos los centros que veo tienen el porfolio en Instagram y la web abandonada o inexistente. El problema no es Instagram: es que ahí solo te encuentra quien ya te sigue. Quien acaba de mudarse a tu ciudad y busca «microblading» más el nombre del barrio no llega a tu perfil, llega a Google, y ahí quien sale es quien tiene web y ficha de Google configurada.
Lo monto para que se alimenten: la web recoge lo mejor del perfil, posiciona en las búsquedas de tu zona y devuelve tráfico a Instagram. Y es tuya: un perfil bloqueado no se lleva por delante tu negocio entero.
Consentimiento, autorización y fotos de clientas
La micropigmentación y el tatuaje llevan requisitos propios —autorización sanitaria del establecimiento y formación higiénico-sanitaria acreditada del aplicador— que regula cada comunidad autónoma. Esos datos van visibles en la web, con el mismo nombre y dirección con los que estés dada de alta. Muchas clientas informadas los buscan antes de escribirte.
Con las fotos, la regla es simple: permiso por escrito y específico para publicidad de cada persona, aunque no se le vea la cara. Y el formulario no pregunta por alergias, medicación ni embarazo: eso son datos de salud y se recogen en el consentimiento informado del centro, en papel o en tu software, no en un correo que cruza medio internet.
Qué entra y cuánto tarda
Siete días desde que me dices que sí: hablamos, te propongo diseño y textos ya escritos, ajustamos en dos rondas y publico. Entra el dominio, la publicación, la ficha de Google, los textos legales adaptados a un centro de estética y la formación para que cambies tarifas y fotos tú misma. El presupuesto se cierra por escrito antes de empezar, sin cuotas ni permanencia.
Dudas frecuentes
¿Puedo publicar fotos de antes y después de mis clientas?
Sí, pero con permiso por escrito y específico para uso publicitario de cada persona, aunque no se le vea la cara: una ceja es identificable para quien la conoce. Y con el resultado real, no retocado. Te dejo preparado el texto de consentimiento junto al resto de documentación del centro.
¿Tengo que enseñar los precios?
En micropigmentación suele compensar. Es un servicio caro y de decisión lenta: quien duda está calculando si le cabe en el presupuesto, y si no lo encuentra en la web te escribe solo para preguntarlo o directamente no escribe. Publicarlo filtra las consultas que no van a cuajar. Si trabajas por valoración, se publica el rango y se explica de qué depende.
Tengo Instagram con muchos seguidores. ¿Para qué quiero web?
Para dos cosas que Instagram no hace. Una: Google. Quien busca «microblading» y tu ciudad no está en Instagram, está en el buscador, y ahí un perfil no compite con una web. Dos: es tuya. Un perfil bloqueado o una cuenta perdida se lleva por delante años de trabajo y no hay a quién reclamar. La web no sustituye a Instagram, lo recoge: se enlazan y se alimentan.
¿La web puede llevar la agenda y cobrar la señal?
Puede, pero pregúntate si lo necesitas. Si ya gestionas la agenda por WhatsApp y te funciona, meter un sistema de reservas añade una herramienta más que mantener. Si pierdes huecos por no poder coger el teléfono, entonces sí: se integra una agenda con señal por adelantado, que además reduce las que no aparecen. Te digo cuál de los dos casos veo en tu negocio.
¿Qué documentación tiene que estar visible en la web?
Los datos del establecimiento y su autorización sanitaria, que en micropigmentación y tatuaje regula cada comunidad autónoma junto con la formación higiénico-sanitaria del aplicador. Van en el pie y en la página del centro, con el mismo nombre y dirección que tengas dados de alta. No es letra pequeña: es de lo que más mira una clienta informada antes de dejarse pinchar la cara.
Diseño web para otros sectores
Soluciones específicas adaptadas a los clientes y búsquedas de cada especialidad:
Sabes lo que cuesta antes de empezar
Me cuentas qué negocio tienes y te paso un presupuesto cerrado por escrito, IVA aparte. La mitad al empezar y la mitad al publicar. Pago único: ni cuotas ni permanencia.
Qué entra
- Hasta cinco secciones: inicio, servicios, sobre ti, contacto y una libre.
- Textos redactados y fotos tuyas retocadas y colocadas.
- Ficha de Google configurada y web preparada para búsquedas de tu zona.
- Dos rondas de cambios y formación para que lo edites tú.
Lo que se paga cada año
- Dominio .com
- ~15 €/año
- Alojamiento
- ~60 €/año
- Mantenimiento
- Opcional
El dominio y el alojamiento se contratan a tu nombre y los pagas al proveedor, no a mí: puedes llevártelos cuando quieras. Si prefieres que lo gestione yo, te lo presupuesto aparte.
¿Hablamos de la web de tu centro?
Te respondo en 24 horas con una propuesta concreta y el presupuesto cerrado. Trabajo con negocios de toda España. Si no encaja, te lo digo y ya está.
Te escribo en menos de 24 horas con la propuesta y el presupuesto cerrado. Si prefieres adelantarme fotos o material, respóndeme al correo que te llegará.