La web de tu gestoría, escrita para quien no entiende de impuestos
Una gestoría no vende procedimientos: vende calmar al cliente cuando le llega una carta de Hacienda o no sabe si tiene que darse de alta como autónomo. La web tiene que hablar en el idioma del que tiene el problema, no en el tuyo.
El cliente llega recomendado, pero te comprueba en Google antes de llamar
La gestoría es uno de los negocios donde más pesa el boca a boca: llega gente porque un conocido le ha pasado tu nombre. Pero antes de escribirte, te busca. Y lo que encuentra o no encuentra decide si te llama o si llama al siguiente en la lista de resultados.
Si tu web no existe, o si dice «soluciones integrales para empresas y particulares» sin más, una gestoría con menos años pero con la web clara te está ganando clientes. La decisión no es entre tú y una agencia grande: es entre tú y la gestoría de la calle de enfrente.
Servicios explicados desde el problema, no desde la jerga
Casi todas las webs de gestoría listan lo mismo: «fiscal», «laboral», «contable», «mercantil». Es correcto y no ayuda a nadie. Quien entra no sabe si su caso entra en uno de esos cajones.
Yo escribo los servicios desde lo que el cliente escribe en Google:
- «Me acabo de hacer autónomo» — alta, modelos 303 y 130, IVA, seguro de accidentes.
- «Me ha llegado una carta de Hacienda» — requerimientos, inspecciones, recursos de reposición.
- «Necesito hacer una nómina» — altas y bajas en Seguridad Social, convenios, finiquitos.
- «Quiero montar una sociedad» — constitución, estatutos a medida, alta en impuestos.
El rigor no desaparece: aparece justo después, en una segunda capa que ya sí habla tu idioma. La primera es para que el cliente se reconozca y siga leyendo. Sin eso, te vas en cuanto carga la página.
El alta de autónomo como puerta de entrada
Es el servicio más buscado y, para muchos, el primero que se contrata con una gestoría. Se merece su propia sección y un trato claro: qué documentos necesitas, cuánto tarda, qué cuesta al mes y qué pasa los meses que no factures. Quien llega por ahí vuelve para la declaración anual, los empleados y la sociedad. El cliente de hoy «solo para el alta» es el de toda la vida mañana.
Confianza: quién está detrás y cómo se presupuesta
El cliente le confía a su gestoría sus claves de Hacienda y los movimientos de su cuenta. La web tiene que demostrar que hay alguien concreto detrás, con nombre y número de colegiado (lo exige la LSSI-CE para asesorías y gestores administrativos), los años de ejercicio y el tipo de clientes habituales. No grandes promesas: precisión.
Sobre el precio: muchas gestorías no publican tarifa mensual porque varía según volumen y servicios. Lo que sí conviene publicar es el esquema (base mensual por autónomo, extras por empleado, por nómina o por declaración) y dejar el cierre para la primera llamada. Quien llama ya comparado es quien contrata.
Formulario y confidencialidad
En una gestoría, el secreto profesional empieza en el primer mensaje. Si el formulario tiene un campo libre donde el cliente explica su situación fiscal, ya hay datos personales y, según el caso, datos tributarios protegidos. Se pide lo mínimo: nombre, contacto, tipo de asunto. El detalle se cuenta por teléfono o en un correo aparte, nunca en un campo de web.
Lo mismo con el attach: nada de pedir documentación escaneada en el primer contacto. Una vez sois clientes, hay vías seguras para el intercambio de ficheros; la web no es una de ellas.
Competir con las gestorías online de tarifa plana
Las gestorías low-cost online basan su marketing en el precio y en un proceso aparentemente sin fricción. Tú no ganas ese juego y no deberías jugarlo: tu ventaja es que conoces al cliente, sabes su sector, le atiende una persona y respondes el teléfono. Esa es la historia que la web tiene que contar. Precios iguales, pierdes; presencia cercana, ganas.
Qué entra y cuánto tarda
Siete días desde que me dices que sí: hablamos, te propongo diseño y textos ya escritos desde el problema del cliente, ajustamos en dos rondas y publico. Entra el dominio, la publicación, la ficha de Google con tus datos profesionales, el aviso legal completo con número de colegiado y la formación para que cambies horarios, equipo y servicios tú mismo. El presupuesto se cierra por escrito antes de empezar, sin cuotas ni permanencia.
Dudas frecuentes
¿Publico mis tarifas mensuales?
No es obligatorio, y muchas gestorías prefieren no publicar el importe concreto porque depende del volumen y los servicios. Lo que sí conviene publicar es el esquema (base por autónomo, extras por nómina o declaración) y dejar el cierre para la primera llamada. Quien llama ya sabiendo cómo funciona es quien contrata.
¿Puedo recibir documentación del cliente por la web?
No como paso general en el formulario de contacto: los datos tributarios son personales y, según el caso, protegidos. Lo mínimo es lo correcto al principio. Una vez sois clientes, hay vías seguras para el intercambio de ficheros (correo cifrado, carpetas compartidas o el propio software de gestión). La web no debe ser una de ellas.
¿Cómo compito con las gestorías online low-cost?
No compitiendo en precio: no ganas y erosionas tu margen. Tu ventaja es la cercanía, el sector que conoces y el teléfono que respondes. La web tiene que contar eso, no imitar a las online. Precios iguales pierdes; presencia cercana y un equipo con nombre, ganas.
¿Merece la pena escribir artículos fiscales?
Sí, pocos y concretos. Un artículo sobre «cómo rellenar el modelo 130» o «qué hacer con un requerimiento de Hacienda» trae consultas durante años desde gente que está con el problema encima. Veinte copiados de boletines no traen nada y ensucian tu dominio. El criterio técnico tienes que firmarlo tú.
Diseño web para otros sectores
Soluciones específicas adaptadas a los clientes y búsquedas de cada especialidad:
Sabes lo que cuesta antes de empezar
Me cuentas qué negocio tienes y te paso un presupuesto cerrado por escrito, IVA aparte. La mitad al empezar y la mitad al publicar. Pago único: ni cuotas ni permanencia.
Qué entra
- Hasta cinco secciones: inicio, servicios, sobre ti, contacto y una libre.
- Textos redactados y fotos tuyas retocadas y colocadas.
- Ficha de Google configurada y web preparada para búsquedas de tu zona.
- Dos rondas de cambios y formación para que lo edites tú.
Lo que se paga cada año
- Dominio .com
- ~15 €/año
- Alojamiento
- ~60 €/año
- Mantenimiento
- Opcional
El dominio y el alojamiento se contratan a tu nombre y los pagas al proveedor, no a mí: puedes llevártelos cuando quieras. Si prefieres que lo gestione yo, te lo presupuesto aparte.
¿Hablamos de la web de tu gestoría?
Te respondo en 24 horas con una propuesta concreta y el presupuesto cerrado. Trabajo con negocios de toda España. Si no encaja, te lo digo y ya está.
Te escribo en menos de 24 horas con la propuesta y el presupuesto cerrado. Si prefieres adelantarme fotos o material, respóndeme al correo que te llegará.